CASA GRANDE de EL GASCO:

Carlos III no consiguió navegar desde El Gasco hasta el Mar. Una tormenta en 1799 acabó con la ilusión del ingeniero Lemaur destruyendo parte de la presa.Los 700 Km de canal fluvial proyectados por el ingeniero para conectar Torrelodones con el Río Guadalquivir y ésta con el Atlántico nunca se inaguraron.

Hoy, de continuarse el proyecto real, la urbanización El Gasco quedaría sepultada bajo las aguas del río Guadarrama, sin alcanzar la antigua Casa, llamada desde principios de siglo Casa Grande del Gasco, situada en la parte alta del Monte.El Almirante Marqués de Valterra la mandó construir en este parque natural rodeado de encinas, jaras y grandes pinos entre los que solía cazar el monarca.

 

TORRELODONES:

Es el pueblo que mejor huele de la Sierra Guadarrama. Aromas de jara, tomillo y otras mil variedades de hierbas aromáticas. Los precedentes del Torrelodones de veraneo y residencial que hoy conocemos comenzaron según el famoso y bien documentado escritor E. Ribas Lasso en su libro "Un viaje por la hsitoria y el paisaje de la Villa de Torrelodones", cuando en 1864 fue inaugurado el apeadero de ferrocarril. Pío Baroja en "Las Noches del Buen Retiro" hace referencia a Torrelodones como pueblo de veraneo de la aristocracia madrileña.

Las mejoras en el transporte; el impulso romántico que anhelaba el campo; las propiedades curativas que se otorgaban a los aires y al sol serrano y la huida del calor, que todos los veranos hacía viajar a las clases acomodadas de Madrid, hizo que muchos personajes ilustres vinieran a Torrelodones, como lo hizo en 1890 el torero Salvador Sanchez, "Frascuelo", cuando se retiró del toreo. Otros muchos personajes célebres compraron fincas y construyeron residencias de verano, muchas de ellas eran y son auténticos palacios.